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jueves, 28 de enero de 2010

Sobre la libertad I (conyugal)



"Si lo amas, déjalo libre. Y, si vuelve... es tuyo"

Así completaba una
amiga esta benedetta frase popular. Y minovio volvió, pero no de la manera que esperaba.

Volvió para decirme que me ama, pero que el problema de nuestro vínculo era la convivencia. Y, por lo tanto, ya había reservado un alquiler en otro lugar.

Y me cago en esta cosa postmoderna de la actitud mochilera y su "vivamos el momento". Me cago en que la falta de compromiso hoy se disfrace de "libertad". Me cago en el autoengaño de los que creen que son más libres por vivir solos o hacer alguna locura de fin de semana.

Para mí, el verdadero desafío de la libertad es ser dos por elección y saber conservar ese espacio que es mío.

Un significado más cerquita de la palabra "libertad" es saber vivir con el otro. Es querer vivir con el otro. Ahí está la libertad, en el elegir vivir de a dos (y no juntarse o irse por descarte, por miedo, por emparchar algo, porque te asustaste y no te queda otra)

Y me cago en esta puta sociedad de consumo que ha perdido viejos valores y que divide aguas para que consumamos doble.

Pero no puedo cagarme en minovio, porque, simplemente, lo amo. Así que acá estamos "viendo que pasa" y con un patético "vivamos el momento"

lunes, 30 de noviembre de 2009

Sobre los fallidos culebrones

Harto conocido es el momento de la novela en que el galán se confunde y, en medio del beso o del acto amoroso, llama a "la otra" en vez de a la que -en ese mismísimo momento- está compartiendo su existencia con él.

Nunca me pasó, por suerte. Pero... ¿qué hacés si tu novio te llama por el nombre de su ex en medio de una pelea? Sísí, lo que leés. ¡Yo creo que es infinitamente peor!

O sea (opción 1): si mi cara de bruja te hace acordar a la cara de bruja de la anterior ¡nada bueno puede andar rondando por tu cabeza a la hora de "elegir"!

Opción 2: flaco, estás tan hasta las pelotas con el duelo no resuelto de tu ex...

Opción 3: sos un místico y seguís honrando a la bruja inicial; en su memoria, cada vez que aparece nueva bruja, es ritual decir al menos una vez su nombre (en apariencia de fallido pa disimular el rito, ¿vio?)

Una vez un profesor de audio me dijo que lo que nuestra percepción mejor retiene es lo que sucede al principio y al final. Que con lo del medio no pasa mucha naranja. Y quizá por eso meto en el medio a esa opción 2 que me está hinchando las emociones...